BLOODY CHESS
Margot era una chica muy amigable e inteligente, amaba estar con sus compañeros de clase, siempre se la pasaban bien, pero había un chico en especifico con el cual pasaban el día entero juntos y nunca se aburrían, el era su mejor amigo Ided, eran inseparables aun cuando eran vacaciones ellos pasaban en la casa del otro, sin embargo había personas que les tenían envidia, siempre hablaban mal de ellos, decían que eran novios y que tenían relaciones sexuales, pero nada de esto era cierto. Ided y Margot tenían una amistad sana, donde jugaban videojuegos, hablaban de sus respectivas vidas y hacían tareas juntos, a Ided le encantaban los juegos de mesa y convenció a su amiga de jugar con él. Un día una chica se le declaro a Ided, el nunca había tenido novia y no quería arruinar su primera relación asi que él le correspondió sin que Margot lo supiera, ese mismo día por la tarde se iban a juntar en la casa de ella para hacer un proyecto de ciencias. Ided llego 20 minutos tarde, lo cual no era común en él así que Margot trato de saber la razón de su retraso.
-Ided, ¿Por qué llegaste tan tarde? ¿Estás bien? -Sí, no te preocupes Margot… solo hay una cosas que tengo que decirte. -¿Qué cosa? -Margot… veras… una chica se me declaro y… -¿Le dijiste que no? –Margot levanto una ceja- -No exactamente, sabes muy bien que siempre he querido una novia. –Eso lo sé, pero ¿quién es ella? -Es Karin, apenas entro al instituto. Es linda, espero que pronto la conozcas, quiero que mi novia y mi mejor amiga se lleven bien –sonrió- -Esta bien, solo porque tú me lo pides. Ahora hay que ponernos a trabajar. –Cierto jeje.A Margot no le parecía la idea de que Ided tuviera novia, pero era su mejor amigo y quería verlo feliz a pesar de todo. Al día siguiente iban los dos caminando al instituto, platicaban de lo que habían hecho el día anterior después de que Ided se marcho a casa, de pronto escucharon una voz que se acercaba cada vez mas.
-¡Ided! ¡Espérame!
Los dos voltearon al mismo tiempo para ver de quien se trataba. Era una chica que corría en dirección de Ided.
-¿Quién es ella? –Pregunto Margot mientras la miraba con extrañeza- -Ya lo sabrás…
Aquella chica abrazo fuertemente a Ided, era más que nada un abrazo posesivo y lleno de celos.
-Ided, vamos juntos al cole… ¿Quién es ella? –Apuntaba a Margot- -Como ya te abras dado cuenta Margot, ella es Karin, mi novia. Karin, ella es mi mejor amiga Margot.Las dos se miraban con odio e inseguridad. El ambiente era tenso e Ided comenzaba a sentirlo.
-Bien chicas, vamos ya. –Si –respondió Karin quien jalo a Ided del brazo-
Caminaban muy rápido y Margot se quedo allí mismo, solo los veía caminar juntos. Sentía que algo andaba mal, pero no se daba cuenta del daño que le causaba verlos juntos, así que quiso olvidarlo y camino lentamente detrás de ellos. Como Karin era menor que ambos ella fue a su salón correspondiente mientas que Ided espero a Margot en la puerta.
-¿Que pasa Margot, porque te quedaste atrás? -Me abandonaste… -su mirada era baja- -Pero te desapareciste, no volví a verte. –Estaba justo atrás de ustedes… y ni siquiera lo notaste. -…Margot se miraba molesta, Ided trato de calmarla pero nada parecía funcionar. En el transcurso de la clase Margot volteo a ver a Ided quien estaba con sus amigos, sus miradas se encontraron y ella se puso roja y decidió voltear a otro lado. En el receso Ided y Margot irían a comer a juntos como lo hacían de costumbre, pero llego Karin a arruinar sus planes, tomo a Ided del brazo y se lo llevo a su salón, Margot no quiso salir a comer, estaba sola y nadie le hablaba. Al finalizar las clases Margot salió antes que todos, no quería ver como Karin le volvía a robar a su amigo, Ided salió tras ella para tratar de hablar.
-Espera Margot, debemos hablar. –No, sabes que no hay nada que hablar… -Es que no entiendes, sabes que me gusta pasar tiempo contigo. –Lo sé, pero creo que te gusta más estar con tu novia que conmigo… así que ve con ella, yo no me opondré entre ustedes, no quiero problemas. –Margot… no, espera por favor… -… ya no… -susurro-Margot salió corriendo para que el no la alcanzara. Estaba molesta, decepcionada y muy triste. Había perdido a su único amigo. No tardo mucho en llegar a su casa, entro en su cuarto, cerró la puerta, y se escondió entre sus sabanas y comenzó a llorar. Estaba sola, no tenía amigos y su única compañía eran los juegos que Ided había traído a su casa. Los miro por un momento y pensó.
-Los juegos de Ided… debería regresarlos, no quiero nada de él ahora que me ha cambiado…
Mientras se secaba las lágrimas con las manos puedo ver un resplandor entre los juegos que se encontraban en el suelo, se acerco y miro aquella cosa que brillaba en la oscuridad.
-¿Qué cosa es eso…? –tomo el objeto-
Era una caja blanca, tenía unas cuantas letras negras pero parecía que se habían borrado casi todas, en una parte pudo leer: Blo y C ess
-¿Qué quiere decir Blo? Mmm que raro…
Abrió la caja de apoco y se dio cuenta de que era un enorme ajedrez de cristal, era más grande que los que había visto antes y se pregunto.
-Tal vez sea un regalo de la tía Ekatherine, ella siempre le regala cosas caras a Ided.
Saco todas las piezas y parecían ser como humanos, tenían un rostro, manos y pies. Se miraban muy reales y de inmediato le gustaron. Al fondo de la caja había un manual de instrucciones el cual comenzó a leer. El titulo era “Bloody Chess”
-Este juego no es como otros juegos de ajedrez común, quien lo juega tiene la posibilidad de eliminar a su oponente en juego, para obtener más poder se debe tener en cuenta los sentimientos de las personas, si aun no se obtiene un ser amado será imposible ganar en este juego. Advertencias: Nunca se juegue con las personas a quien amas, o podrías lamentarlo… ¿Eh? A que se refiere con que no juegue con las personas que amo… eso es raro.
Su última palabra hizo eco en la habitación haciéndola sentir incomoda. Después pensó
-Esto es interesante, debería leer mas.
Esta vez leyó en voz alta.
-Una vez comenzada la partida, ya no hay vuelta atrás. Para que un juego sea legítimo se debe participar con la sangre verdadera del jugador o será nulo el contrato y perderá el impostor. Aah ya entiendo porque sangriento, se necesita un poco de sangre para jugar… pero que absurdo –se burlo por un momento-
Todo era confuso y muy extraño, ¿para que se necesitara la sangre de los jugadores? Y ¿Por qué perdería el juego si la sangre no era del jugador? Estas y otras preguntas se formulaban en la cabeza de Margot y trato de entenderlo mejor, por ello término de leer las instrucciones.
-Se necesita de sangre humana para hacer mover las piezas. Oh… era para eso, entonces ¡¿cómo funciona esta cosa?! Bien, no debo alarmarme, tal vez sea uno de esos juegos absurdos que tratan de asustar a la gente y que son puras charlatanerías.
Dejo todo en su lugar y se metió en su cama, había olvidado el motivo por el cual lloraba, se sentía cansada y con mucho sueño, así que se fue directamente a dormir. Por la mañana tenía mucha hambre y fue a prepararse el desayuno.
-¿Por qué tendré tanta hambre?... oh cierto ayer no almorcé ni cene cuando llegue del cole… pero ¿Por qué razón?
Entonces recordó todo lo que había pasado y agacho la mirada.
-Ya lo recuerdo… Ided, te extraño… -miro su comida-
Desayunó y se cambio, era sábado por la mañana y tenía muchas ganas de salir a distraer su mente, pero había algo que no la dejaba tranquila. Entro a su tienda favorita y comenzó a probarse ropa, había hermosos vestidos y conjuntos muy cómodos, después pensó en Edid y se puso triste.
-Como me gustaría que el viniera de compras conmigo… siempre veníamos a Petti Lefie y comprábamos mucha ropa linda que combinaba…
Pronto escucho una voz que interrumpía sus pensamientos.
-Señorita, aquí hay mas ropa de su talla. -¿Ah?... si gracias
Después de comprar algo de ropa fue a tomar un café a una pequeña tienda de postres. Pidió una taza de café y una rebanada de pastel de moras, su favorito. Estaba relajándose en las mesas de afuera de la pequeña tienda, cuando miro a Ided quien caminaba de la mano de Karin. Eso la molesto un poco y decidió voltear a otro lado mientras tomaba un sorbo a su café. Tenía sus ojos cerrados, pues no quería verlos, pero para su mala suerte alguien se le acerco y tuvo que abrir sus ojos para averiguar quién la molestaba.
-Por fin te encuentro Margot –era una voz muy alegre-
Ella volteo y miro que los dos iban a donde ella estaba, la voz era de Ided pero parecía estar algo cansado.
-No sabes cuánto tardamos en buscarte, fuimos a tu casa y no te encontramos, creí que estarías en Petti Lefie pero me dijeron que ya habías estado allí, pero por fin te encontramos. –¿Y qué quieren de mi? –Respondió algo molesta- -Sabes que necesitamos hablar. –Tú y yo no tenemos nada que hablar, si no es mucha molestia, podrían dejarme en paz –tomo otro sorbo de café- -Pero, recuerda que eres mi amiga… -A ella no le parece eso… ¿o si nenita? -No me llames así, tal vez tengas razón. Esta chica no me agrada en lo mas mínimo. ¡No quiero que vuelvan a estar juntos! -Entonces… váyanse –Margot estaba avergonzada- -No, tu no entiendes… Karin por favor déjame hablar con ella un minuto. –No es necesario… -Margot se levanto de su silla y se marcho- -Espera, no te vayas… -Ided la siguió- entiende Margot esto no es lo que parece…Margot corrió hasta perder de vista a Ided. Pronto llego a su casa, aseguro la puerta y fue a su habitación, allí vio el tablero de ajedrez sobre su mesa del té, lo que la puso a pensar.
-Pero… porque esta eso allí… estoy segura de que lo volví a guardar en su caja…
Estaba muy sorprendida y no sabía qué hacer, tomo el tablero y quiso meterlo nuevamente a la caja, pero algo la detuvo.
-¿Qué pasa?... el juego…. Me está hablando…
Una voz emanaba del tablero, la cual le repetía sin cesar.
-Yo te puedo ayudar, no temas… -¿Cómo?... –Margot pensó- -Yo puedo ayudarte, no temas… -He dicho que ¡¿Cómo lo harás?! –Margot se frustro- -Tranquila, tus problemas se resolverán… solo aprende a dominarme, y podrás acabar con ese par, yo puedo ayudarte… no temas… -Ese par… ¿Te refieres a Ided y Karin? -Sí, ellos te atormentan y yo puedo parar ese sufrimiento… solo úsame… -¿Qué es esta cosa?... ¡¿Qué hago?! -¿Por qué te has quedado muda? Yo soy lo que necesitas… solo necesito una respuesta, si o no… -Si, quiero tu ayuda… -Margot estaba desesperada- -Muy bien, dame un poco de tu sangre, prepara tus técnicas de ataque y aprende a usarme… después de eso podrás tomar venganza sobre todos aquellos que se burlaron de ti… -¡Sí!Margot corrió hasta la cocina, tomo un pequeño cuchillo y volvió a su habitación, encajo la punta en su muñeca derecha y dejo caer la sangre sobre el tablero de cristal, el cual comenzó a tornarse de un color rojo carmesí.
-Bien hecho… recuerda lo que te dije, y no olvides buscar a tu alma gemela… necesitas amar a una persona para ser la mejor… -la voz se esfumo- -¿Alma gemela?... no tengo a nadie… debo buscar un chico que me ame.
Así paso tres semanas, en busca de su alma gemela. En los recesos no salía a comer y se quedaba practicando sus partidas de ajedrez, todos los días después de hacer su tarea investigaba más y más sobre tácticas de acorralamiento y de ataque defensivo. De apoco se volvió una obsesión, hasta que un día logro vencer a su oponente virtual. Ya dominaba el juego por completo, solo le faltaba su alma gemela, ¿Dónde podría encontrar al chico perfecto? Busco y siguió buscando en todas partes, le tomo más tiempo de lo que esperaba, al llegar las vacaciones decidió salir en busca de su alma gemela. Viajo por muchos países, ciudades y continentes, hasta que encontró al chico perfecto: Joseph. Era un año mayor que ella, los dos se atraían y en poco tiempo se enamoraron, Margot le conto todo lo que había pasado a Joseph, él acepto ayudarla, pues después de eso los dos vivirían juntos. Margot le prometió volver, le dijo que le mandaría una carta diaria y así fue, Joseph recibía una carta de su amada todos los días, en donde le decía cuanto lo amaba y extrañaba, pero que no se preocupara, que todo estaría bien, pues pronto estarían juntos, Joseph le respondía una que otra carta, pues tenía una vida muy ocupada. Las vacaciones llegaron a su fin y Margot estaba lista por fin, tomo el tablero de ajedrez y salió con una gran sonrisa de su casa, mientras caminaba directamente al colegio pudo ver a Ided que caminaba solo, quiso acercarse a él, pero el tablero le advirtió.
-No seas tonta… él se dará cuenta de todo lo que has planeado… no dejes que se te acerque hasta que el momento llegue.
Margot asintió con la cabeza y siguió caminando. Se sentía muy confiada y tenía muchas ganas de que el momento llegara, entro a su salón y miro a todos con odio y desprecio, algo muy raro en ella pues era una chica muy dulce que trataba bien a todo el mundo, pero ahora era diferente. Margot tomo su lugar, coloco el tablero bajo su butaca y se dispuso a poner atención a la clase. El timbre para el receso sonó y todos salieron disparados a la cafetería, pero Margot espero sentada en su butaca y cuando Ided iba pasando en frente de ella, se levanto y lo llamo.
- Ided, ¿qué te parece una partida de ajedrez? Como en los viejos tiempos–sonrió- -¿Ah?... Margot… ¿de verdad quieres jugar? -Sí, quiero recordar a mí mejor y único amigo… -saco el tablero- -¿Ahora?... –Pues claro, o acaso ¿tienes miedo de perder? -Pero que dices, jamás he perdido una partida de ajedrez. –Entonces, ¿a que le tienes miedo?... déjame adivinar, ¿Karin? ¿No es así? -¡Te equivocas! -Entonces no seas una nenita y vamos a jugar. -…Margot saco las piezas y las coloco todas en sus respectivas posiciones. Ided noto algo raro en las piezas y pensó de inmediato.
-Ese color… no es natural en las piezas de ajedrez.
Margot sonrió, pues noto la impresión de Ided y no dudo en preguntarle.
-¿Qué color quieres?
Ided no supo que contestar. Así que Margot señalo las piezas de color claro y le dijo.
-¿Blancas? –señalo las piezas más oscuras- ¿Negras? -Blancas… -lo dudo un poco- -Muy bien, buena elección –volvió a sonreír-Margot tomo el tablero y le dio vuelta, para que las piezas oscuras quedaran de su lado y las claras del lado de Ided.
-Las blancas comienzan –Margot se veía muy feliz- -Si, lo sé –estiro su mano para tocar una pieza-La sonrisa de Margot era tan satisfactoria que no podía contener la emoción, pero trato de controlarse para que Ided no se diera cuenta de sus planes. Pronto Ided toco al caballo derecho y al tener contacto con él, lo soltó de inmediato, levanto su mano y vio como una gota de sangre caía directamente al tablero.
-Oye, esta pieza me corto -No te preocupes… ya se te pasara –le dio una pequeña venda- póntela y el dolor se ira.La gota de sangre callo justamente cuando Margot termino de hablar, de pronto todo se torno de un color rojizo, el sonido de la muchedumbre afuera quedo en silencio. Parecía que el tiempo se había detenido, Margot soltó una carcajada y miro a Ided con esos aterradores ojos de odio.
-Caíste en mi trampa como un pequeño conejito que es atrapado por un halcón. -¿Eh?... ¡¿Qué está pasando?! –Ided entro en pánico- -Mi venganza… eso es lo que está pasando.Aparecieron en un mundo vacio donde solo había un enorme tablero de ajedrez, un par de torres donde estaban posicionados cada uno, Ided estaba en la torre izquierda y Margot en la torre derecha.
-Bien venido a ¡Bloody Chess! Mi mundo de ajedrez… -Espera un segundo… ¿Qué rayos es esto? -Es solo un juego –sonrió nuevamente-Las piezas comenzaron a aparecer, parecían humanas con piernas, manos y hasta un rostro, pero no eran distinguibles. Entonces Margot miro a Ided.
-Yo jugare con el alma de mi amado Joseph. A cambio tú tienes que dar el alma de tu amada Karin. -¡¿Qué?! -Ya firmaste el contrato… una vez comenzada la partida, ya no hay vuelta atrás. -… Esto debe ser solo un sueño… -Te equivocas, esto no es para nada un sueño, mira tu mano, aun está sangrando… y te duele ¿no?Ided miro su mano y se dio cuenta de que aun goteaba la sangre y el dolor era real. Estaba muy atemorizado.
-Tienes razón… ¿Qué rayos está pasando aquí? -Está muy asustado como para jugar… mí victoria está segura –sonrió macabramente- ¡Es hora de empezar!
Algo comenzó a salir desde las profundidades, lo que hizo que el suelo temblara, era una jaula, dentro de ella estaba Joseph, las piezas de Margot tomaron su alma y al adquirir su esencia tomaron su aspecto físico, la reina tomo el aspecto de Margot. Las piezas de Ided tomaron la apariencia de Karin y el rey tomo su aspecto.
-Todo está listo. Ahora te explicare las reglas. –Yo se las reglas de este juego muy bien –Ided se molesto pero no quiso decir nada- -Primero, si ataco una de tus piezas, ósea que si me como una pieza tuya o tu una mía... las heridas serán vistas en las personas de quien tomaron su alma. Segundo, como te pudiste dar cuenta el rey de mis piezas tiene la apariencia de Joseph, y la reina es idéntica a mí, pues aquí cambian las cosas, mi reina pasa a ser el rey y el rey pasa a hacer los movimientos de la reina.-las piezas intercambiaron su lugar- Tercero, quien pierda primero su rey o en mi caso reina, perderá el juego, su alma y será el premio del oponente. ¿Entendiste todo? -Un poco… espero que solo sea una broma… no quiero que lastime a Karin… -Si no hay dudas, entonces ¡comencemos!Ided estaba muy nervioso y no sabía que debía hacer, pero ante todo debía proteger sus piezas o si no su amada sufriría.
-G1 a F3 –las piezas seguían sus órdenes- -G7 a G5.Y asi comenzaron su partida, parecía ser una muy sencilla, pero Ided no se percato de que Margot tenía un as bajo la manga. Pronto una de las piezas de Ided estaban en peligro y trato de salvarla.
-C1 a E3. –Je, tonto. D5 a E3 -Oh no, pero que ¡torpe fui! -¡Joseph Horse ataca!El caballo de Margot saco su lanza y atravesó al alfil de Ided, esta misma volteo a ver a Ided y le dijo.
-¿Por qué? ¿Por qué me dejas morir? ¡aaaah! -desapareció como un destello de luz- -¡Karin! –estiro su mano como si quisiese agárralaMargot sonrió y le dijo a Ided con una voz muy fría y burlesca.
-Responde Ided, ¿por qué la dejas morir? Si ella te ama tanto –soltó una carcajada muy burlesca- -Grrr –Ided gruñía de rabia- -Fuiste un tonto… ¿cómo pudiste abandonarme e irte con esa niñata? -Perdóname Margot. Yo quise explícatelo todo… -¡No! Después de lo que me hiciste… ¡No tienes perdón! -Tranquila amor, no te pongas así por un tipo que no lo merece, estoy aquí contigo –Joseph trato de animar a Margot- -Tienes razón mi amor, no dejare que la ira me domine ahora que voy ganando. Debemos continuar –alzo la mano y grito para que Ided la escuchara- ¡continuemos la partida!Ided asintió con la cabeza y dio la siguiente orden, el se sentía aun más presionado, pues no quería dejar morir a otra pieza.
-E1 a D2. Comeré todas tus piezas ¡para que veas lo que siento! -No seas tonto Ided, no soy la misma niñita con la que jugabas a las damas, ya he madurado y ¡he mejorado en todo! No tienes opción… maldición, no me había dado cuenta… ¡JAQUE! -¿Eh? ¡aah! Cierto, no lo note… estuvo a punto de matarme… debo corregir este error. Fue tu culpa por no haberte dado cuenta, así que repetiremos el movimiento anterior. –Idiota… no sabes lo que dices. Está bien, pero esta vez no dejare pasar ni una sola oportunidad. ¡Maldición! Debo estar más atenta. ¿Joseph por qué no me lo advertiste? -Lo siento amor, me distraje. –Cierto, estabas animándome – le mando un beso- te amo Joseph, y te aseguro que no perderé. –Rayos, hice repetir la jugada pero no tengo ningún otro movimiento… -Admítelo, estas derrotado. Desde un principio supe que te había hecho jaque, pero no quise alardear, pues llevamos muy poco tiempo jugando y para ti “el mejor jugador de ajedrez” sería una vergüenza perder contra una chica y en tan poco tiempo, ¿no? -Rayos, ¡me tendió una trampa! No… no es eso, se perder justamente… me rindo –agacho la cabeza- -Lo sabía, solo eres un cobarde. ¡¡Chekkumeito!! ¡¡Joseph Horse destrózalo!!El caballo tomo su lanza y la encajo justo en el corazón del rey, Ided cayó de rodillas mientras sentía un dolor en su pecho, la sangre comenzó a fluir mientras este gritaba en silencio su agonía.
-Ahh… Ma… Margot, yo te ame… Karin solo fue una… -escupió sangre- -Cállate, no quiero escuchar tus sucias palabras.
Ided cayó boca abajo hacia la derecha, allí reposo su muerte mientras su alma salía de su cuerpo y se transportaba a un frasco que Margot tenía en la mano.
-Todo termino… -Margot volteo a ver a su amado Joseph- -No querida, aun nos falta esa niña, Karin… -Tienes razón… ¡un no termina!
Todo volvió a la normalidad, el cuerpo de Ided estaba tirado en el suelo parecía que estaba muerto, no tenia aliento y sus latidos habían desaparecido. Karin quien estaba esperando a Ided en su salón comenzó a desespérese porque este no llegaba, así que fue hasta su salón para sacarlo de allí. Cuando llego vio a Margot que estaba jalando el cuerpo de su novio y se molesto mucho.
-¡¿Qué haces con mi novio?! –Karin estaba furiosa y celosa- -No te preocupes… el ya no respira –sonrió mientras aventaba el cuerpo a un lado de ella- -No puedo creerlo, ¡lo asesinaste! -No, el perdió el juego… las reglas son las reglas –acomodaba las piezas nuevamente- -¡¿Pero qué rayos paso aquí?! –Karin se puso histérica- -Boody Chess… eso paso –la miro a los ojos- -¿Qué es eso? -Es una partida de ajedrez en donde pones en juego tu vida, si quieres recuperar el alma de tu amado… debes apostar la tuya también y ganar el juego. No hay otra opción.Margot se veía muy imponente y atemorizaba a Karin, las piernas le temblaban y deseaba huir, pero quería recuperar a su novio a toda costa. Así que camino unos cuantos pasos hasta donde estaba Margot, la miro y le dijo muy ansiosa.
-Acepto, ganare y me devolverás a Ided. –Claro, si es que ganas –dio una pequeña carcajada- -¡Pues claro que te ganare! –se veía muy confiada- -Solo dime una cosa… ¿alguna vez has jugado? -Eh… no… -Ja, ilusa. Ya has muerto y ni siquiera hemos comenzado la partida. -¡No estés tan confiada! Que Ided me enseño a jugar. –Oh que miedo, ya le gane a Ided… Puedo vencerte hasta con los ojos cerrados. -… -Karin temblaba de miedo- ¿Qué hare? Ella va a ganarme, ¡NO! ¡Debo vencerla y traer de vuelta a mi novio! -¿Entonces?... –Margot la miraba fijamente- -Lo hare –su voz era tímida y cortante- -Pues vale, tus fichas son las blancas. Y supongo que has de saber que van primero… ¿no? -Ahh… claro ya lo sabía. Que odiosa es esta tipa…Karin tomo un peón y lo soltó de inmediato.
-¡Ah! Eso me dolió… -la sangre se escurrió y mancho las piezas blancas transformándose nuevamente en rojas-
Margot solo la miraba quejarse de dolor mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.
-¡Por fin podre vengarme de ambos! -¿Eh? ¿Pero qué dices? –la miraba mientras limpiaba la sangre de sus dedos- -Desde ahora todo cambiara. Tu destino está marcado… ¡POR MI!Todo volvió a tornarse carmesí y se detuvo el tiempo, Karin estaba muy asustada y comenzó a gritar.
-¡¿Qué está ocurriendo?! ¡¿A dónde me llevas?! ¡¡Aaaah!! -Calla, no seas tan exagerada. Solo te he traído a mi mundo de juego.
Las dos torres aparecieron junto con el tablero, la jaula de Joseph las piezas del tablero.
-Esta vez tomare algo de ventaja en esto… jeje –Margot rio un poco-
Hizo aparecer otra jaula al lado de Karin, dentro estaba Ided quien estaba muy desesperado y gritaba a todo pulmón.
-¡Déjenme salir! ¡Margot perdóname! ¡¡Sácame de aquí!!
En ese instante las miradas de ambos se cruzaron.
-Karin... ¿Qué hace ella aquí? ¡¿Karin por qué estás aquí?! -Ided… ¡Vine a salvarte mi amor! No te preocupes, todo estará bien, recuperare tu alma y volveremos a casa. Te lo prometo.
Los ojos de Ided se llenaron de lágrimas, mientras Margot disfrutaba verlos sufrir, su venganza era mejor de lo que esperaba.
-Tonta… te va a matar, vete… ¡huye! Y no vuelvas… ¡sálvate! –Ided no paraba de llorar- -Te explicare las reglas. Como te abras dado cuenta, todas tus piezas tienen el aspecto de Ided, si yo elimino una de ellas, Ided recibirá el mismo daño que mi pieza le proporcione a la tuya, como ya te lo dije antes de que aceptaras el juego, si pierdes la partida… también perderás tu alma y morirás. Por último, creo que Ided te explico el movimiento de cada una de las piezas, pues aquí hay un cambio, nuestros reyes harán los movimientos que haría una reina, mientras tanto la reina que tiene nuestros aspectos tendrá los movimientos del rey. ¿Lo has entendido? -Si. -Bien, comencemos. –Margot extendió su mano sobre el tablero y dio la primera orden- B1 a C3.
Las piezas se movieron y dejaron impactada a Karin, la cual nunca había visto algo como eso.
-Espera… yo no me sé el nombre de las casillas… -Eso no es problema mío. -No te preocupes mi amor yo te ayudare –Ided le susurro a Karin, para que Margot no lo escuchara- -Bien, ahora ¿Qué hago? -Tienes que decir E7 a E6. –Bien. Ya tengo mi movimiento, E7 a E6.Las piezas seguían sus ordenes, ella daba movimientos de un profesional ya trataba de atacar las piezas de Margot, pero esta evadía cualquier trampa pues esta vez no quería distraerse y perder oportunidades.
-Esta niñata… me mintió, creí que nunca había jugado, pero creo que ha practicado mucho últimamente, en su último movimiento casi se come a Joseph Tower. Debo tener más cuidado. –B4 a C2. -¿Eh? Imposible ella… -Margot se percato de que Ided le estaba susurrando a Karin sus movimientos- je, pero que ingenua fui.El caballo de Karin ataco al alfil de Margot, por lo tanto Joseph solo recibió un pequeño corte en la mejilla.
-Creí que eras más inteligente de lo que parecías. Pero tu chico te estaba dando los movimientos correctos… pero que ilusos son. D1 a C2. –Pero que tonta, descubrió a su reina… se lo diré a Karin -Ni te atrevas. Si le sigues ayudando perderán por hacer trampa. –Maldición, como supo que le iba a advertir de su error… -Cariño, puedo escuchar tus pensamientos, eres mío y tus pensamientos me pertenecen. –¡Rayos! -Jeje –Margot rio un poco- que la partida continúe. –Si… -Karin no sabía de lo que estaba hablando Margot- este… ¡ah! Ya se jeje. F5 a F4.Ided se dio una palmada en la frente.
-¡Karin no seas tonta, no desperdicies los movimientos! -No hace falta que se lo digas, esta niña es más torpe que cualquier piedra, no sabe nada y aun así me reto… se condeno ella misma. E1 a F4. Pronto acabare con esta niñita. ¡Jaque! -Oh no, y ¿ahora qué hago? ¡Ided ayúdame! -No puede, si lo hace perderás automáticamente, aunque ya no te quedan más movimientos -No… debo hacer algo… -Debes rendirte, eso es lo que debes hacer. -¡¿Ah?! Como supo lo que estaba pensando… -¿Qué cómo se que piensas? Fácil. Pues ahora tu alma me pertenece… ¡King Joseph destrúyela!
El rey de Margot saco su sable y le corto la cabeza a la reina de Karin, su cuello comenzó a sangrar y pronunciaba las palabras cortadas.
-Perdón… Ided... yo no… -cayó de espaldas desmayada- -¡JA! Le corto la cabeza –se reía como psicópata- ahora si… mi venganza está finalizada. Todo ha terminado.
Volvieron al mundo real y Karin estaba sobre el tablero y su respiración se corto de repente. Margot tomo a Karin y la puso a un lado de su amado, estaban de espaldas, solo eran un par de cuerpos huecos, sin alma, sin un corazón, sin vida. El mejor amigo de Ided entro y miro a Margot quien estaba amarrando las manos de su amigo con los la chica. Este entro despavorido y corrió en su auxilio, de tras de él entraron unos cuantos más compañeros que también eran del grupo de amigos de Ided.
-¿Qué les paso? –pregunto algo alterado- -Nada grave, solo están dormidos. Déjenlos descansar. -¿Estás segura? -Claro. -¿Entonces por qué los estas amarrando de las manos? -Ah… Maldito, eres muy listo, pero me desharé de ti. Bueno, tal vez mentí con que estaban desmayados… y tal vez perdieron sus almas y por lo tanto no tienen vida y tal vez sus almas están dentro de estos frascos –le mostro dos frascos con un contenido gaseoso- y tal vez no volverán jamás. -¡¿Pero qué dieces?! Estás loca -frunció el seño- -No estoy loca, solo digo la verdad –guardo los frascos en su chaleco- la única opción para que recuperen su alma es retarme a una partida de ajedrez.
Todos la miraban atónitos, no sabían de lo que habla pero parecía ser cierto, pues ambos cuerpos estaban inmóviles y no parecía que respiraran. Margot se levanto y se puso a recoger su ajedrez.
-Espera, ¿Esto quiere decir que si te reto a jugar… ellos volverán a la vida? -Exacto –tomo al rey blanco para admirarlo- -¡Entonces yo jugare por sus almas! -No es una buena opción… de verdad, ¿ellos valen más que tu vida? –lo miro con incredulidad- -No lo sé… pero, ¿qué tan malo puede ser? -Te divertirás hasta la muerte –sonrió- -Vale, entonces juguemos -Si. Filiph tú tendrás las piezas blancas. –Si… -le ayudo a acomodar las piezas-
Cuando terminaron de colocar todas las piezas en su lugar, Filiph miro el tablero y pensó un poco, miro a Margot y se dispuso a mover una pieza, al tocarla sufrió un pequeño corte en la yema de sus dedos, lo sufrientemente grande como para dejar salir una pequeña gota de sangre.
-También tu caíste en mi trampa… -¿Eh? –se limpio los dedos- -Vamos Filiph acaba con esa bruja roba almas –los otros chicos hacían escándalo- -Son unos tontos… -Margot frunció el seño-
De pronto el escándalo se volvió un silencio absoluto, todo a su alrededor se torno rojo y Filiph se comenzó a sentir mareado. Pronto llegaron al mismo lugar de siempre, pero esta vez había tres jaulas, la de Joseph, la de Ided y por último la de Karin. Filiph estaba muy asustado, no sabía qué hacer, pero pronto entro en calma y se puso en busca de respuestas.
-¿Qué rayos ha pasado? ¿A dónde me has traído? ¿Qué es este lugar? -Tranquilo niño, no comas ansias. Estas en Bloody Chess mi mundo de ajedrez. –¡No me digas niño! Soy mayor que tu. -¿Y eso qué? No te quita de ser un patético niño que perdió su vida por tratar de recuperar la de su amigo y su novia. Tu decisión fue tonta, debiste irte cuando te lo dije, esto no será nada fácil. –No me dejare ganar, Yo soy mejor que Ided y te voy a vencer. –Pero que arrogante… Bien, te daré las reglas, seré rápida pues se que tu eres muy inteligente y no ocupas muchas explicaciones. –Sabes que te supero. –Grr –gruño un poco- no importa, aquí las piezas tomaran la forma de tu ser amado, en este caso las mías serán representadas por el alma de Joseph y las tuyas por… no se a quien ames así que lo mismo da. Si una de las piezas es atacada por el oponente el alma de quien esté en juego será lastimada de la misma manera en que fue ejecutada la pieza. Yo soy la reina por lo tanto cubriré las funciones y movimientos del rey y viceversa. Por último… si pierdes no solo perderás la jugada sino tu alma y no podrás liberar la de ellos –señalo las jaulas de Ided y Karin-
Ambos estaban muy asustados y tomaban los barrotes de sus jaulas y le gritaban con desesperación a Filiph
-Huye, ¡vete lejos y no vuelvas! ¡¡Ella acabara contigo!! -Tranquilos, yo le voy a ganar. –Eso crees jeje. ¡Pues que espíese la partida!
Los rostros de las piezas de Margot aparecieron y los de Filiph estaban apenas haciéndose presentes.
-Mi Joseph le ganara a sus piezas, y son… ¡oh no! ¿Pero qué rayos? -¿Qué pasa? -¡Tus piezas! –estaba algo asustada- ¡¿Por qué tienen mi rostro?! -¿Eh? –Filiph la miro muy asombrado- no entiendo la razón… ¿Qué no debía ser así? -¡Claro que no! Yo no soy la persona a quien amas, este juego está fallando. –Con que eso es… pues ni falla ni nada, el juego está perfectamente bien. -¿Ah? –Margot estaba consternada- -Puede que esté equivocado un poco… ya que no te amo, me gustas mucho… pero solo eso. -¿Pero qué dices? –Margot se sonrojo- Tonto… -Así como lo oyes, me gustas y tal vez el juego fue el único que se dio cuenta de ello. -!!!
Ided y Margot se sorprendieron mucho al escuchar la confesión de Filiph, ella seguía roja y él se molesto un poco, lo cual puso histérica a Karin pues noto el cambio de actitud de su novio.
-Eres un tonto, si pudiera te abofetearía ahora mismo –Karin estaba muy celosa- -¡¿Pero qué dices?! Si yo no he hecho nada. –¡Tonto! –le dio la espalada- -Dejemos la charla para luego, tengo una partida que ganar –Margot se enojo un poco- rayos, no podre atacar a ninguna de sus piezas, si lo hago resultare herida… -Pareces asustada –Filiph la miraba tiernamente- -¡Nada de eso! Iniciemos de una vez –estiro su mano y dio la primera orden- ¡G1 a F3!
Su primer movimiento fue impulsivo y sin planear. Se puso nerviosa ante las palabras de Filiph además Joseph no había dicho nada desde que había comenzado la partida, ella pensaba que él estaría molesto por ello, pero no Joseph estaba planeando una buena partida por si no tenían escapatoria, pues se dio cuenta de la gran capacidad de su oponente. Filiph estaba tranquilo y movía sus piezas con estrategia y bien planteadas. Margot comenzó a ponerse nerviosa, sus movimientos eran inseguros y con fallo de error, tenía miedo de perder una pieza y que le hicieran daño a su amado Joseph.
-Veo que no eres tan buena como creía… solo has estado avanzando, no tienes estrategias de ataque y mucho menos tienes una buena defensa… que patético resulto todo esto. Amigo, te sacare muy pronto de allí. –Grr… -Margot gruñía de rabia- debo acabar pronto con esto, antes de que se me salga de las manos… no dejare que lastime a Joseph… ¡ah! Lo tengo. Hagamos una cosa, yo te daré piezas más fuertes si me dejas cambiar las mías por las tuyas excepción del rey y la reina. Y tus piezas serán las de Ided. Así estaremos a la par. –No me parece mal.
Siguieron moviendo sus piezas sin atacarse, el juego iba lento y los otros estaban aburridos, Karin se había quedado dormida mientras Ided estaba pegado a los barrotes de su jaula, se sentía nervioso e impaciente pues si Filiph perdía una pieza el resultaría herido. Joseph estaba muy tranquillo, no pronunciaba ni una sola palabra no parecía que tuviera miedo, se notaba que confiaba en su chica.
-Solo un movimiento mas… -Margot comenzó a sudar- es tu turno… -E6 a D5 -Oh no –el pánico se reflejo en su mirada-
El peón de Filiph ataco al peón de Margot, clavándole una pequeña estaca en el cuello, la pieza desapareció y una pequeña cortada apareció en el cuello de Margot.
-Grrh… -gruñía de dolor mientas la sangre corría por su cuello- -Oh… con que si era cierto eso… -Filiph estaba muy sorprendido- -¿Estás bien amor? –Joseph se preocupo- -Si… no te preocupes por mi… voy a ganar, por nuestro amor. –Qué valiente eres, por eso te amo. –Joseph… -Margot se sonrojo- -Toma querida, ponte esto para detener el sangrado –Josep rompió la manga de su blanca camisa y le dio un fragmento a Margot-
Margot tomo el trozo de la camisa y se lo coloco alrededor de su cuello, miro a Joseph y le dedico una dulce sonrisa.
-Gracias mi amor, no te defraudare. F4 a F5… no perderé –agarraba su cuello para evitar un poco el dolor- grrh… -Ilusa… no puedo creer que llegaste a gustarme… E7 a F5 -¡¿Ah?! –Joseph volteo sorprendido y algo asustado- si ataca de nuevo… esta vez será con una pieza más fuerte… -se preocupo mucho-
Margot estaba en silencio, su cabello cubría por completo sus ojos parecía que estaba viendo su pieza, pero no respondía a ningún signo de sorpresa, miedo ni de frustración. El caballo de Philip saco su lanza y corto el brazo del peón de Margot y desapareció, esta sintió el corte en su brazo, pero no expreso dolor ni nada. Estaba quieta en su lugar.
- Chekku… -su voz era baja y débil- ¡¡Chekkumeito!! -¡¿Ah?! –Philip se susto- -Sabia que lo lograrías –Joseph sonrió- -Magí Queen… ataca… -estaba agitada-
La reina de Margot saco su espada y la encajo en el pecho del rey de Philip el cual callo desangrándose y tratando de hablar, pero ya no podía hacer nada… todo estaba perdido, el juego, su vida y el alma de sus amigos. La jaula de Joseph desapareció mientras el mundo se desmoronaba volteo a ver a Margot quien estaba de rodillas y con las manos recargadas contra el suelo, respiraba con dificultad y la sangre aun seguía surgiendo de sus heridas.
-No entiendo… se supone que todo ha terminado ya… ¿Qué está pasando? -No lo sé… -jadeaba- no quería que te lastimara… pensé que no lo lograría y no quería poner en riesgo tu vida… porque te amo –se desplomo al suelo-
Joseph corrió hasta ella y la abrazo mientras todo volvía a la normalidad.
-Perdóname amor… no podre llevarte al hospital… cuando todo desaparezca también lo hare yo… volveré a casa. -Joseph… No me dejes… -Margot reacciono- -Ah… no te abandonare amor mío –la abrazo muy fuerte-
Margot dejo escapar una lágrima, pues sabía que todo desaparecería junto con su amado y volvería al salón de clase así que cerró sus ojos e imagino que Joseph aun estaba con ella, sentía su cuerpo tibio abrazándola, sentía sus caricias y podía escuchar su corazón, pero solo era una fantasía. Cuando se decidió a volver a la realidad abrió los ojos y se dio cuenta de que él estaba en verdad con ella.
-Ah… ¡Joseph! –lo miraba a los ojos- estas aquí… -Si, te dije que no te abandonaría.
Se abrazaron y Margot le dio un pequeño beso a Joseph.
-¿Estás bien cariño? Tus heridas… -No te preocupes, ya han sanado por completo –sonrió-
Escucharon un extraño sonido, como si algo se halla roto. Ambos voltearon a ver el tablero y este estaba partido a la mitad, Margot se sorprendió mucho y quiso tocarlo, pero Joseph se lo impidió. Dentro del salón aun se encontraban los demás compañeros de Margot que parecían estar aturdidos y muy confundidos.
-¿Qué pasara si lo toco? -No lo sé, pero me da mala espina. Además… parece que el juego por fin ha terminado. –Tienes razón… -miro los frascos donde estaban las almas- ¿Qué haremos con ellos? -Ahora son tuyos, tal vez te sirvan en un futuro…
El tablero comenzó a fracturarse cada vez más, las piezas cayeron todas al suelo y un extraño líquido de color carmesí salía de ellas.
-Ya entiendo… sus almas provocaron un colapso dentro del juego… -No fue eso querida, mesclaste cuatro tipos de sangre, no soporto tanto y comenzó a destruirse. –¿Y por qué estas tu aquí mi amor? -Tal vez… te devolvió el favor… -¿Ah?... –Margot miro a Joseph algo confundida- algún día podre entenderte… aun no sé que hay dentro de tu cabeza. –Solo digo que tú le diste lo que quería… sangre y él te dio lo que tú querías… -A ti, mi amado Joseph.
¿Fin?
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